9 de octubre de 2012

Camino..

   Cerró sus ojos y empezó a caminar. No veía su camino, la ruta que iba a tomar. Se guiaba por sus instintos, por sus cuatro sentidos restantes...

   Con su oído: escucho los grillos que delataban la estación del año en la que se encontraba; al seguir caminando, voces se arremolinaban en el fondo. Voces que poco a poco se escuchaban con mayor intensidad, hasta volver a ser un ruido molesto pero casi imperceptible.A la vez, el sonido de las olas al romperse le transmitía confianza, serenidad. Un ruido constante y al mismo tiempo agradable.
   
   Su sentido del olfato le revelaba un olor a mar salada, enmascarando los demás olores del ambiente. Queriendo ser el protagonista, celoso de ser preferido por otros artificiales. La verdad es que en eso coincidían, la fragancia del agua marina refrescaba su cuerpo. Natural, un olor incapaz de ser aborrecido.

   El gusto le recordó su última comida, mejor dicho, el postre de su última comida: un helado de nata con trocitos de chocolate. Cuanto amaba el chocolate, era su pasión secreta. Pensando el ello, un amigo me comentó que el chocolate contiene en gran cantidad la sustancia que segrega nuestro cerebro al enamorarnos, por lo que se puede decir que nos transmite un sentimiento parecido. El perfecto sustituto del amor, según algunas personas. Quizás por esa razón, ¡mi amor al chocolate!

   Tras la reflexión, empecé a sentir el viento en mi piel mientras jugaba con mi pelo, introduciendo lo en su baile. Bajo sus pies, la arena húmeda intentaba con todas sus fuerzas atraparlos, hundirlos, enterrarlos para no sentir soledad. Pero antes de conseguir su objetivo, se levantaban. Primero uno y después el otro, dirigiendo su camino. No queriendo quedarse a mitad de su recorrido. 

   No sabía cuanto quedaba, donde se encontraba el fin de su camino. Solo sabía que el final la esperaba con los brazos abiertos. Quizás lo encontrase en su última etapa de la vida. Quizás estaba a un paso de él. 
   De repente paró, ¿qué era lo que esta buscando con tanto énfasis? ¿Le esperaba un objeto perdido o una bella persona? ¿Qué era ese camino? ¿Por qué empezó a caminar?  
   Con inseguridad volvió a andar, un paso tras otro, hasta volver al ritmo constante anterior. En realidad no entendía lo que estaba haciendo, por ello seguía, para encontrar dicha respuesta que solo podía encontrar dejando se llevar por el mismo...

........

   Con la siguiente historia quiero transmitiros que la vida se puede expresar como un camino, donde no debes guiarte por un único sentido. Todos y cada uno de ellos son importantes. Pueden ayudarte a encontrar en un futuro como en tu pasado, algo material, algo abstracto, una idea... que pueda llenar tu vida. Que sea realmente importante o especial para ti  El beso en la frente de tu madre antes de dormir; la canción que odias porque te hace llorar, pero la escuchas una y otra vez; el olor de tu estación favorita; el sabor de la tarta en tu séptimo cumpleaños; el recuerdo de las sonrisas de todos tus seres querido...
   
                 Sigue tu camino y no dudes de tus decisiones, porque son tuyas, de nadie más. 



Con cariño,
Sandra



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